Saltar al contenido

De Lennon a Bukowski – Crítica de “Beautiful boy, siempre serás mi hijo” (2018)

Cierra los ojos, no tengas miedo. El monstruo se ha ido y tu padre está aquí. John Lennon escribió Beautiful boy, poco antes de morir asesinado, pensando en su hijo Sean. Para David Sheff simboliza el amor por su bebé recién nacido, el cariño por enseñarle el mundo a medida que va creciendo y el afán de protegerle de cualquier peligro que pudiera acecharle. Pasó de cantársela como nana, arrullándolo en su inocente infancia, a tomarla como símbolo de su lucha contra el fantasma de la adicción a las drogas de su retoño hasta el punto de titular así su libro autobiográfico, uno de los dos que adapta esta película.

El otro, Tweak, con la firma de Nic Sheff, relata el descenso a los infiernos de un adolescente que desde los dieciséis años llevaba experimentando con marihuana y cocaína, iniciando una escalada que le llevó a cumplir la mayoría de edad atrapado por uno de los compuestos más adictivos y peligrosos que existen, el cristal meth.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_BEAUTIFUL BOY_Steve Carell y Timotheé Chalamet en el suelo

Padre e hijo narran, cada uno desde su punto de vista, una vieja historia que el cine nos ha contado con diferentes sustancias de fondo y desde distintos ángulos: El hombre del brazo de oro, Días de vino y rosas, El borracho, Drugstore Cowboy, Réquiem por un sueño. Lo que destaca de esta propuesta, que en esta ocasión disponemos del testimonio real de cada uno de los implicados en este drama, el de un hombre divorciado y vuelto a casar que descubre con horror el serio problema de su chaval. Podremos ver cómo uno y otro manejan una situación tan delicada y tan al límite.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_BEAUTIFUL BOY_Timotheé Chalamet Acusador

Las elecciones en cuanto a estructura y narrativa fílmica del belga Felix Van Groeningen con el montaje en paralelo de los dos focos de atención, el salpimentado de flashbacks perfectamente escogidos y colocados y la anticipación de momentos con el efecto de conseguir agilidad al tiempo que introduce significado y contenido resultan vitales a la hora de hacer atractivo un relato duro y contundente, para el que podríamos estar anestesiados por la cantidad de ocasiones en que lo hemos visto en la gran pantalla pero que nos golpea gracias a su impactante realismo en primera persona y a este tratamiento en lo referente a su armazón.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_BEAUTIFUL BOY_Steve Carell preocupado

Tan conmovedora resulta la interpretación de un padre desesperado y desorientado que realiza el eminentemente cómico Steve Carell como escalofriante el retrato dibujado por el talentoso Timotheé Chalamet de este adolescente atrapado en una pesadilla sin final. En plena espiral autodestructiva se ve reflejado, como su progenitor en las palabras de Lennon, en la naturaleza y en los versos de un maldito como Charles Bukowski al que invoca no se sabe si para exorcizar sus males o para justificarse por verse reflejado en el espejo de su poesía rota y escupida a bocajarro. La paz y la felicidad eran signos de inferioridad, inquilinos de una mente débil y podrida. Impresionante escuchar Deja que te envuelva al completo en la voz de Chalamet durante los créditos finales.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_BEAUTIFUL BOY_Timotheé Chalamet y Steve Carell sentados

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  © Amazon Studios, Big Indie Pictures, Plan B Entertainment. Cortesía de Diamond Films. Reservados todos los derechos.

 

Beautiful boy, siempre serás mi hijo

Dirección: Felix Van Groeningen

Guion: Luke Davies y Felix Van Groeningen, basado en los libros “Beautiful Boy” de David Sheff y “Tweak” de Nic Sheff

Intérpretes: Timotheé Chalamet, Steve Carell, Maura Tierney

Fotografía: Ruben Impens

Montaje: Nico Leunen

Duración: 120 min.

Estados Unidos, 2018

Anuncios

Lúcido retrato de la locura – Crítica de “Van Gogh, a las puertas de la eternidad” (2018)

Pinto para dejar de pensar. ¿Eres feliz cuando pintas? La mayor parte del tiempo, excepto cuando fallo; hay mucha decepción y fracaso a la puerta de una imagen exitosa. Encuentro la alegría en el dolor, la enfermedad a veces puede curarnos. Odio la idea de recuperar mi salud, doctor Gadget. Dicen que estoy loco, pero un grano de locura es lo mejor del arte. No eres un loco, Vincent. 

Del pincel del norteamericano transmutado en cineasta al doliente holandés eterno. Schnabel pugnando por desentrañar la mente del genio y esbozar un lúcido retrato de una locura que no es tal, sino un estado febril, apasionado, amnésico, turbado. El acercamiento a Van Gogh más próximo a la realidad que el cine nos ha enseñado. Con sus momentos de sosiego. Largas secuencias mudas. El pintor buscando su musa. Anda, corre, observa, se tumba sobre la hierba y mira al cielo, y entonces sonríe. El sol, la luz, el color amarillo, el momento en el que sabe positivamente qué va a inmortalizar y cómo.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_VAN GOGH A LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD_Willem Dafoe pintando en el campo

Esta es la última de las múltiples producciones que se han ocupado de la figura de Vincent Van Gogh. La más notoria, El loco del pelo rojo de Vincente Minelli, relato biográfico al estilo clásico con un Kirk Douglas que sacó su vena histriónica para encarnarlo. La más pictórica, Loving Vincent, en la que el espectacular despliegue técnico para presentar una animación literalmente sacada de su rabiosa pincelada no sirve para ocultar un guion anodino. Incluso un director del renombre de Martín Scorsese se caló su sombrero de paja para personificarlo en Los sueños de Akira Kurosawa. Entre todas ellas, la interpretación que mejor ha transmitido esa mezcla de clarividencia, desasosiego y arrebato, la que realmente ha humanizado, sin aspavientos ni muecas, el alma torturada del artista, es la sutil y poderosa visión que nos ha regalado aquí un épico Willem Dafoe.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_VAN GOGH A LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD_Willem Dafoe buscando la inspiración

El trío de guionistas ha querido estructurar este trabajo a partir del ensamblaje de dos grandes elementos que funcionan irregularmente a lo largo del metraje. En primer lugar largas y subyugantes secuencias carentes de palabras, con las sensaciones y la inspiración del protagonista como hilo conductor con el mero acompañamiento sonoro de las armonías de la naturaleza y una cálida melodía al piano, un remanso de paz entre tormentosos episodios que le llevan de la euforia a la depresión más absoluta.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_VAN GOGH A LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD_Willem ¨Dafoe camisa de fuerza

En contraposición, un segundo bloque formado por largas conversaciones que en la primera mitad del filme resultan morosas y rompen el ritmo fluido de sus deliciosas compañeras de guion pero que a medida que nos vamos acercando al final aparecen certeras y apasionantes. La plática con el sacerdote al que da vida Mads Mikkelsen resulta harto clarificadora en cuanto a su don para la pintura y descubre un paralelismo entre Jesucristo y Van Gogh no por sorprendente menos coherente, una comparación que nos lleva a reunir en la cara y los rasgos de Willem Dafoe a dos personajes a los que ha prestado su peculiar fisonomía.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_VAN GOGH A LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD_Willem Dafoe en el campo de trigo

A nuestro amigo Jose.

 

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  © CBS Films, Riverstone Pictures, SPK Pictures, Rockey Science. Cortesía de Diamond Films. Reservados todos los derechos.

 

Van Gogh, a las puertas de la eternidad

Dirección: Julian Schnabel

Guion: Julian Schnabel, Jean-Claude Carriere y Louise Kugelberg

Intérpretes: Willem Dafoe, Rupert Friend, Óscar Isaac

Música: Tatiana Lisovskaya

Fotografía: Benoît Delhomme

Duración: 111 min.

Suiza, Irlanda, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, 2018

A la grandeza desde la sordidez – Crítica de “¿Podrás perdonarme algún día?” (2018)

Desde que el cine es cine se ha venido demostrando que un cómico evoluciona en un magnífico actor dramático. Tom Hanks en Philadelphia,, Mary Tyler Moore en Gente Corriente, Robin Williams en El club de los poetas muertos, , Sandra Bullock en Gravity, Peter Sellers en Bienvenido Mr. Chance, Alfredo Landa en El crack, Andrés Pajares y Carmen Maura en Ay, Carmela. La lista continúa creciendo película a película. Este año una nueva inquilina logra un hito al alcance de muy pocos, ser candidata al Óscar a la mejor actriz principal al tiempo que opta al Razzie a la peor intérprete de la temporada, toda una medida de su versatilidad.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?_Melissa McCarthy PP

Este es el trabajo por el que Melissa McCarthy ha merecido el reconocimiento de la Academia de Hollywood. Costará reconocerla tras el estupendo trabajo de caracterización y el cambio de gestualidad y de tono de voz, pero se ha mimetizado de tal manera con el espíritu de Lee Israel que, desde el primer momento, vemos al personaje; la artista se ha diluido en su creación.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?_Melissa McCarthy

1991. 3:30 de la madrugada. Lee, con un vaso de whisky en la mano, responde indebidamente a un superior y pierde su precario empleo como correctora de documentos de turno de noche. Recorre las calles de Nueva York al ritmo de una agradable tonada sacada de una película de Nora Ephron de las de entonces (estupendo guiño a una de sus habilidades, imitar la voz de la directora de Algo para recordar por teléfono). Pronto varios detalles van a mostrarnos lo apurado de su situación económica y su personalidad. Alcohólica y misántropa, solo congenia con su gato. Acude a una fiesta con su agente literaria de la que sale con una negativa a publicar otra de sus biografías que le pueda sacar del bache, dos rollos de papel higiénico y un abrigo con el que no había llegado. Se ve obligada a vender su posesión más preciada, una carta autografiada de Katherine Hepburn, para poder pagar al veterinario, lo que le da una idea con la que poder tirar para adelante.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?_Melissa McCarthy y Richard E. Grant carta

Marielle Heller da un paso adelante hacia la madurez como directora tras su sorprendente debut, Diario de una adolescente, extrayendo de un magnífico guion, adaptado de la novela de la propia Lee Israel, una cinta redonda, estupendamente realizada y con unas interpretaciones mayúsculas de sus dos protagonistas (fabuloso Richard E. Grant, aspirante al Óscar secundario). Un libreto, también postulante a la dorada estatuilla, repleto de mala leche, ironía, ingenio y sordidez que supone toda una oda a la creatividad y a la realización personal a través de la escritura de una mujer que se ha descrito a si misma como alguien que odia a todo el mundo y se odia a si misma y que huye de la amistad y del amor. Una tipa que, a regañadientes, acepta la ayuda de otro inadaptado, preso de las adicciones, con el que compone una nueva e irrepetible extraña pareja que ya ha quedado inmortalizada en la historia del séptimo arte.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?_Melissa McCarthy y Richard E. Grant

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  © Archer Grey, Fox Searchlight Pictures. Cortesía de 20th Century Fox Spain. Reservados todos los derechos.

 

¿Podrás perdonarme algún día?

Dirección: Michelle Heller

Guion: Nicole Holofcener y Jeff Whitty, a partir del libro de Lee Israel

Intérpretes: Melissa McCarthy, Richard E. Grant, Dolly Wells

Música: Nate Heller

Fotografía: Brandon Trost

Duración: 106 min.

Estrados Unidos, 2018

Una cíborg-heroína amnésica – Crítica de “Alita: Ángel de combate” (2019)

La visión comercial de James Cameron, unida a su sexto sentido respecto a lo que puede atraer a las grandes audiencias, hace que todo lo que desarrolle se convierta en oro. Su nombre tras un proyecto garantiza perfección técnica y espectacularidad. La traslación a la gran pantalla del manga ciberpunk de los 90 Battle Angel Alita, creado por Yukito Kishiro, ha rondado por su cabeza desde que los nueve volúmenes originales pasaron por sus manos. Primero Titanic y más tarde Avatar lo mantuvieron lo suficientemente atareado como para no poder prestar atención a una adaptación que requería un notable avance de la tecnología para recrear ese mundo con la fidelidad debida al cómic original. Enfrascado en la continuación de la epopeya de la luna Pandora, ha delegado las funciones de dirección en Robert Rodríguez manteniendo su estatus como productor y coguionista.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_ALITA ÄNGEL DE COMBATE_Halla un cyborg

Nos encontramos en 2563, en un universo post apocalíptico dividido en dos: Iron City, una ciudad sucia y ultraviolenta poblada principalmente por cíborgs con cerebro humano, y la utopía para todos ellos, Zalem, una urbe flotante cuyos habitantes viven, aparentemente, en un entorno idílico donde los extranjeros no son bienvenidos. La trama se desarrolla en el gran vertedero inferior donde el doctor Dyson descubre la carcasa de una joven cíborg a la que repara y devuelve a la vida. Ha perdido la memoria, pero sus innatas dotes para la lucha hacen que ella misma trate de desvelar su misterioso origen al tiempo que intenta proteger a los suyos de poderosos enemigos.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_ALITA ÄNGEL DE COMBATE_Ed Skrein

Esta primera parte que desarrolla el nacimiento y la procedencia de la protagonista concentra lo más interesante del libreto, con las relaciones humanas como punto a su favor y alguna que otra concesión al espectáculo magníficamente plasmada. Alita se crea a partir de la mezcla entre la actriz que la interpreta y elementos generados por ordenador, como esos grandes ojos que homenajean a los que solemos ver en los mangas japoneses. La impecable factura audiovisual conforma uno de los puntos destacados del filme, con unos decorados absolutamente impactantes que surgen de la unión entre construcciones reales y aditivos digitales.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_ALITA ÄNGEL DE COMBATE_Rosa Salazar ojos llorosos

Las conexiones meta cinematográficas son constantes. Todo el segmento inicial recuerda a El caso Bourne, los dos mundos antitéticos y clasistas han aparecido tanto en Elysium como en La isla, que comparte con esta cinta el misterio de qué habrá allá arriba, y la población rodeada de basura metálica, al estilo de WALL-E, nos trae a la mente Ready Player One.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_ALITA ÄNGEL DE COMBATE_Rosa Salazar y Keean Johnson PG

La combinación de piezas podría haber dado como resultado un entretenimiento de primer nivel de haberse respetado un equilibrio entre lo narrativo y la acción pura y dura. Por desgracia, la presencia reiterativa de secuencias con persecuciones, luchas y demás prolonga en exceso un largometraje que en su coda se enroca, proponiendo varios finales consecutivos que dejan la historia abierta a posibles continuaciones. Si en lugar de 120 minutos nos hubiésemos quedado en la habitual hora y media del cine de animación, tendríamos ante nosotros una obra, en su estilo, redonda.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_ALITA ÄNGEL DE COMBATE_Rosa Salazar y Christoph Waltz

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  © Twentieth Century Fox, Lightstorm Entertainment, Troublemaker Studios, Stereo D, TSG Entertainment. Cortesía de 20th Century Fox Spain. Reservados todos los derechos.

 

Alita: Ángel de Combate

Dirección: Robert Rodríguez

Guion: James Cameron, Laeta Kalogridis y Robert Rodríguez, basado en la serie de novelas gráficas Gunnm o Battle Angel Alita de Yukio Kishiro

Intérpretes: Rosa Salazar, Christoph Waltz, Jennifer Connelly, Maheshala Ali

Música: Junkie XL

Fotografía:Bill Pope

Duración: 122 min.

Canadá, Argentina, Estados Unidos, 2019

Escapar al destino – Crítica de “White Boy Rick” (2018)

Abrir un videoclub. El deseo de Richard Wershe Sr. consistía en hacer dinero vendiendo armas de fuego retocadas a los traficantes negros del vecindario para poder montar un negocio limpio con el que poder salir de allí. Pero en el Detroit de los años 80 si habías nacido en el lado equivocado de la calle da igual lo que intentases, te ibas a quedar en el pozo sí o sí. Los clientes de su padre llamaban a Rick Wershe Jr. White Boy Rick, algo así como Rick “El Blanquito”, cuando el chaval de quince años contactaba con ellos para venderles el material que su progenitor adquiría en ferias del sector y modificaba. Lo que en un principio tenía tintes peyorativos se convirtió en un apodo en el momento en el que el chico empezó a confraternizar con los hijos de sus compradores.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_WHITE BOY RICK_Richie Merrit y Matthew McCanaughey coche

Esta familia de baja extracción intenta sobrevivir en una casa de los suburbios con su dudoso medio de vida. Wershe, viudo, ve cómo su hija, enganchada al crack, huye con su proveedor al tiempo que su vástago deja la escuela para coquetear con los capos del crimen organizado. El FBI estrecha el cerco. Lo que realmente quieren (y consiguen), bajo la amenaza de meter al patriarca entre rejas, es captar al adolescente, protagonista absoluto de la cinta, como informante infiltrado obligándole a tan corta edad a trapichear con drogas para ganarse la confianza de los grandes distribuidores.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_WHITE BOY RICK_Richie Merritt

Un rótulo anuncia que lo que vamos a ver se encuentra inspirado en hechos reales, la ausencia de fantasía supone un aliciente suplementario. Algo que, por otro lado, y desde el punto de vista de esta narración naturalista, resulta absolutamente desolador. Atrapado por su pasado, con aire de tragedia griega, ya nos dejaba entrever que el infausto destino, esquivo a ser burlado, engañado o sorteado, siempre termina saliéndose con la suya. Como en El ángel exterminador, cualquier tentativa de mudarse a otro barrio se ve frustrada; resulta imposible abandonar ese lugar que te va matando poco a poco. Cada vez que se vislumbra un rayo de luz inmediatamente aparece una nube que lo ensombrece y elimina cualquier atisbo de positividad, de ahí lo devastador de esta historia.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_WHITE BOY RICK_Matthew McConaughey y Richie Merrit

Con un material de partida tan sensible entre manos se podría haber esperado de Yann Demange, tras su estupendo debut con ´71, un resultado final más satisfactorio. La falta de garra y personalidad en la primera hora de metraje hace que se resienta la percepción global de un filme que justo en este punto gira bruscamente para ir ganando interés con el paulatino paso de los minutos.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_WHITE BOY RICK_Matthew McConaughey y Richie Merrit Plano espectacular

La aparición en papeles secundarios de ilustres (y desaprovechados) veteranos como Bruce Dern y Piper Laurie pasa totalmente desapercibida. Todo lo contrario a lo que sucede con el notable trabajo del debutante Richie Merritt, que soporta la película sobre sus espaldas y nos regala, junto a su padre en la ficción, Matthew McConaughey, una hermosa secuencia final que nos deja el corazón en un puño.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_WHITE BOY RICK_Matthew McConaughey teléfono

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  © LBI Productions, Protozoa Pictures, Studio 8. Cortesía de Sony Pictures España. Reservados todos los derechos.

 

White Boy Rick

Dirección: Yann Demange

Guión: Andy Weiss, Logan Miller y Noah Miller

Intérpretes: Richie Merritt, Matthew McConaughey, Bel Powley

Música: Max Richter

Fotografía: Tat Radcliffe

Duración: 111 min.

Estados Unidos, 2018

Chófer blanco, pasajero negro – Crítica de “Green Book” (2018)

Si echamos un vistazo al álbum de fotos de Tony Lip nos damos cuenta de que se podrían hacer decenas de películas sobre su vida. Unas veces sin advertir su presencia, otras sin reparar en su nombre, se coló en nuestro subconsciente de puntillas. Pasó como extra sin frase por El Padrino o Toro Salvaje, adquirió mayor notoriedad a partir de Manhattan Sur y Uno de los nuestros, hasta que se hizo con un hueco en el salón de nuestra casa con sus once episodios de Los Soprano. Gran parte de esas instantáneas junto a cantantes, estrellas y deportistas datan de sus tiempos como empleado del Copacabana, el club nocturno de Nueva York al que acudían todas las celebridades. Allí, en 1962, arranca, de sus numerosos aconteceres, el elegido para llevarse a la gran pantalla.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GREEN BOOK_Viggo Mortensen

Tony, un tipo familiar de modesta extracción, acaba de quedarse sin su trabajo. Es un fulano de recursos y contactos al que no le faltan recomendaciones. Su fama de firme, resolutivo y cumplidor le llevan al lujoso apartamento del doctor Don Shirley, un excéntrico personaje que le recibe sentado en una especie de trono de tribu zulú. Resulta ser un pianista. El color negro de su piel choca con los prejuicios raciales del italoamericano. La rudeza y los toscos modales de Lip tampoco seducen a su posible empleador. Finalmente la necesidad hace que nuestro hombre termine por convertirse en el chófer de la gira de conciertos por el sur profundo de los Estados Unidos, en pleno apogeo de la segregación, del trío liderado por el músico.

PIANIST DON SHIRLEY

Peter Farrelly, coherente con su trayectoria, ha puesto el foco en la historia, en los personajes y en los impresionantes actores que los encarnan, haciéndose a un lado pero sin desatender los mandamientos de un buen realizador, manteniendo el sentido del ritmo y del arco dramático para seducir y conmover a la audiencia.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GREEN BOOK_MAhershala Ali y Viggo Mortensen carretera

La principal temática del largometraje, más allá de su latente denuncia del racismo, surge del choque entre clases altas y bajas, dándole una interesante vuelta a la tortilla debido a la extracción social de ambos protagonistas, coronada por un discurso acerca de la propia identidad ilustrado por la desorientación y la soledad de un Don Shirley que no encuentra acomodo y se ve rechazado por blancos, negros e, incluso, por su propia familia; el mundo está lleno de gente sola que teme dar el primer paso, le espeta Tony Lip.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GREEN BOOK_Viggo Mortensen y Mahershala Ali coche

No obstante, esta cinta habla sobre la amistad, sobre cómo un amigo, con toda la naturalidad del mundo, defiende y ayuda a otro sin juzgar lo que haya hecho o haya dejado de hacer. En ese punto se descubre como inspiradora y nos toca la fibra sensible hasta emocionarnos. Y no solo por cómo está escrita sino por los titanes que recitan esas palabras componiendo dos magníficas interpretaciones que se retroalimentan de manera admirable. Viggo Mortensen con su perfecto y trabajado acento italiano acompañado de un Mahershala Ali a las puertas de su segundo Óscar.

Green Book

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  ©  Participant Media, Dreamworks, Wessler Entertainment, Inisfree Pictures, Amblin Partners. Cortesía de Entertainment One Spain. Reservados todos los derechos.

 

Green Book

Dirección: Peter Farrelly

Guion: Nick Vallelonga, Brian Currie y Peter Farrelly

Intérpretes: Viggo Mortensen, Mahersala Ali, Linda Cardellini

Música: Kris Bowers

Fotografía: Sean Porter

Duración: 130 min.

Estados Unidos, 2018

¿Soy yo, Lars Von Tier, un psicópata? – Crítica de “La casa de Jack” (2018)

Siempre me llamó la atención aquel plano fijo, ingenioso antecedente del videoclip, con Bob Dylan dejando caer, uno tras otro, carteles con palabras sacadas de la letra de una de sus canciones, Subterranean Homesick Blues. Lars Von Trier ha utilizado recurrentemente la misma idea, con Matt Dillon en lugar de Dylan y sustituyendo el blanco y negro por color. Rótulos que salen de las manos del actor en los que se leen distintos términos.

Egoísmo, vulgaridad, mala educación, impulsividad, narcisismo, inteligencia, irracionalidad, manipulación, cambios de humor, superioridad verbal. Un psicópata no acepta su diagnóstico, arguye Verge. Yo lo hice, le contesta Jack. Por ejemplo, la falta de empatía del psicópata. Me esforcé mucho por fingir empatía. Y, como el Travis Bickle de Taxi Driver, ensaya poses ante el espejo, copiando las de gente en fotos. Y suena Fame de David Bowie. Me siento protegido por algo superior cuando pienso en todo lo que he hecho sin recibir castigo.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_LA CASA DE JACK_Matt Dillon como Bob Dylan

A través de este personaje, Jack, y de su acompañante, Verge, Von Trier trata de diseccionar la psicopatía. Las finas pinceladas se mezclan con toscos brochazos para trazar su particular anatomía de un psicópata convertido en asesino en serie. En un ingenioso arranque de humor negro, negrísimo, dota a este tipejo de trastorno obsesivo compulsivo; es incapaz de abandonar una habitación si todo no está perfectamente ordenado e impoluto. La escena de cualquiera de sus crímenes, con salpicaduras de sangre en suelo y paredes, no parece lo más tranquilizador para alguien que sufre este TOC y ha de salir huyendo antes de que llegue la policía.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_LA CASA DE JACK_Matt Dillon con sangre

Lo realmente desagradable, por escalofriante, es el afán incendiario del director danés en cuanto a la crueldad explícita en pantalla. Un crescendo que tiene su pico en una auténtica salvajada con niños de por medio. Reincide. La única escena comparable a esta se encuentra en Anticristo, y te deja también con el estómago revuelto. La polémica reside en la pertinencia de enseñar de manera tan cruda un asesinato a sangre fría para abrir un debate sobre la forma en la que el cine muestra la violencia. ¿Resulta necesario ser tan gráfico para que afecte al espectador? ¿El plasmarla de modo menos evidente nos haría banalizarla?

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_LA CASA DE JACK_Matt Dillon y Bruno Ganz La Barca de Dante

Trier se psicoanaliza. El discurso de Jack es el suyo propio. Utiliza fragmentos de sus trabajos en los doce minutos más brillantes de la cinta donde su particular Virgilio (portavoz del público) le echa en cara su profunda depravación. De manera que el culmen de esta provocación es diagnosticarse a sí mismo tamaña psicopatía. Llega a decir por boca de Jack que un artista debe ser cínico, sin preocuparse por el bienestar de humanos y dioses en su arte. Una manera de tomarse, con mucha ironía, a sí mismo a chufla, cosa que a los que pensamos así de él nos resulta tan interesante como estimulantes aparecen los segmentos más reflexivos del filme. Pero el exceso, la recreación en la violencia a partir de un límite realmente insoportable, fagocita cualquier atisbo de brillantez que podamos concederle.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_LA CASA DE JACK_Matt Dillon

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  ©  Zentropa Entertainments, Copnhagen Film Fund, Eurimages, Film i Väst, Centre National du Cinéma et de l´Image. Cortesía de Golem Distribución. Reservados todos los derechos.

 

La casa de Jack

Dirección: Lars Von Trier

Guion: Lars Von Trier, a partir de una historia de Jennie Hallund

Intérpretes: Matt Dillon, Bruno Granz, Uma Thurman

Fotografía: Manuel Alberto Claro

Montaje: Jacob Secher Schulsinger y Molly Malene Stensgaard

Duración: 152 min.

Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia, 2018

Anatomía del cómic de superhéroes – Crítica de “Glass (Cristal)” (2019)

La partitura entre oscura y épica de James Newton Howard susurraba entre líneas que en El protegido (2000), más allá del drama del tipo que sobrevive inexplicablemente a un accidente de tren donde fallece todo el pasaje, se escondía la génesis de un cruzado que combate la injusticia y de su correspondiente némesis. Amén de estos dos protagonistas, incorporados por Bruce Willis y Samuel L. Jackson, en el suelo de la sala de montaje quedó el que se postulaba como segundo malvado, Kevin Wendell Crumb. Dieciséis años más tarde M. Night Shyamalan lo rescató para darle su propia película, Múltiple. La aparición de Willis al final de esta perturbadora cinta convirtió lo que parecía un filme de género de bajo presupuesto en la bisagra que conectaba El protegido con Glass.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GLASS_James McAvoy

Estos tres trabajos formarían un díptico, integrado por los dos mencionados en último lugar, que analiza las claves y los fundamentos de un cómic de superhéroes canónico, mientras que el spin off protagonizado por James McAvoy actúa como nexo de unión. A pesar de que Shyamalan no tenía este desdoblamiento en mente inicialmente, las circunstancias le han permitido reunir a estos tres caracteres con cualidades que se salen de la norma para redondear su disertación sobre el noveno arte.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GLASS_James McAvoy vestido de mujer

Kevin Wendell Crumb, el secuestrador con trastorno de identidad disociativo sigue suelto. Él y sus otras 23 identidades retienen a cuatro jóvenes desaparecidas. David Dunn, tres lustros después del descarrilamiento, se ha convertido en el azote de pequeños delincuentes. Trata de dar caza al psicópata, pero la policía atrapa al criminal y al vigilante y los recluye en un sanatorio mental en el que se encuentra Elijah Price, el hombre de los huesos de cristal que provocó el accidente que cambió para siempre la vida de Dunn.

'Glass' Film - 2019

Mientras la tenebrosa El Protegido acusaba un ritmo lento y no cobraba sentido hasta el final y Múltiple, con más agilidad, respetaba las claves del suspense psicológico, Glass, si bien retoma la manera pausada de relatar de su hermana mayor y el espectacular cara a cara entre Willis y Jackson, añade el circo de tres pistas que supone la interpretación de McAvoy, gana en luminosidad y desarrolla su tesis acerca del mundo del cómic en un juego fascinante con el metalenguaje en el que el guion ya se permite ser todo lo explicito que hace diecinueve años no podía.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GLASS_Samuel L. Jackson PP

Shyamalan tira de elementos como la aliteración fonética en los nombres de los personajes (David Dunn, Kevin Crumb), pero sobre todo de las continuas referencias de Elijah Price, como demiurgo y narrador omnisciente, a paralelismos entre los lugares comunes de las historias de superhéroes y lo que va sucediendo en la trama para realizar un homenaje a todo ese mundo sobrenatural desde una realidad que se asemeja a lo que solemos encontrarnos entre viñetas. Un gran cierre a esta obra conjunta que ojalá no pase desapercibida ni sea incomprendida como La joven del agua, aquel precioso cuento de hadas donde también se colaba lo fantástico en una narración naturalista.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_GLASS_Samuel L. Jackson, James McAvoy y Bruce Willis

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  ©  Universal Pictures, Blinding Edge Pictures, Blumhouse Productions, Perfect World Pictures. Cortesía de Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Reservados todos los derechos.

 

Glass

Dirección y guion: M. Night Shyamalan

Intérpretes: Bruce Willis, James McAvoy, Samuel L. Jackson

Música: West Dylan Thordson

Fotografía: Mike Goulakis

Vestuario: Paco Delgado

Duración: 129 min.

Estados Unidos, 2019

Saliendo a flote – Crítica de “El gran baño” (2018)

Aquel tipo brutote que intentaba llevarse a la cama a su amiga Marion Cotillard en Pequeñas mentiras sin importancia o el extravagante cantante de bodas que pugna por quitar el protagonismo a los novios de C´est la vie. El hombre detrás de esos papeles es un tipo larguirucho, francés de padre argelino y madre irlandesa, llamado Gilles Lellouche que consiguió sendas nominaciones a los premios César en la categoría de mejor actor de reparto por ambas interpretaciones. Le ponemos cara porque la audiencia no va a poder disfrutar de su vis cómica en esta película ya que aquí se encuentra tras la cámara. En su segunda incursión en el mundo de la realización, el histrión galo sale bien parado del envite en un trabajo en el que, además, ha colaborado en la escritura del guion.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_EL GRAN BAÑO_Mathieu Almaric, Guillaume Canet y Benoît Poelvoorde

Se trata de la adaptación libre de una historia real acaecida en 2007 en Suecia. El libreto ha trasladado la acción a la Francia actual (con todo lo que eso conlleva) dibujando unos personajes que guardan una gran similitud con los que nos sorprendieron en la desternillante Full Monty y adoptando un tono de comedia dramática con cierto toque social similar al del filme de Peter Cattaneo. La situación económica actual golpea a estos esforzados y variopintos compañeros de fatigas al igual que los recortes derivados de las políticas de Margaret Thatcher en el Reino Unido de los 80 vapuleaban a los improvisados stripers.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_EL GRAN BAÑO_Benoît Poelvoorde, Mathieu Almaric, Jean-Hughes Anglade, Guillaume Canet y otros

Un parado depresivo, un conserje relegado de sus funciones, un emprendedor a punto de cerrar su cuarto negocio, un roquero trasnochado divorciado con una hija y un encargado de fábrica continuamente estresado y con unas malas pulgas tremendas. No tienen nada en común salvo que se reúnen en su piscina municipal a las órdenes de Delphine, una antigua gloria del deporte local. Ella canaliza su energía en una disciplina hasta entonces eminentemente femenina, la natación sincronizada. Juntos se sienten libres, útiles. Se trata de una idea descabellada pero este reto les ayudará a encontrar significado a sus erráticas vidas.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_EL GRAN BAÑO_Virginie Efira

Lellouche se ha apoyado en un plantel de campanillas en el que ha reunido a amigos y colegas con los que ya había compartido cartel. Mathieu Almaric, Guillaume Canet, Jean-Hugues Anglade y los belgas Benoît Poelvoorde y Virginie Efira. El estilo ágil y desenfadado, subrayado por una banda sonora compuesta por éxitos ochenteros a cargo de Phil Collins, Peter Gabriel o Tears for Fears, hace el resto.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_EL GRAN BAÑO_Leila Bekhti y Philippe Katerine

Que la cinta se deje ver fácilmente no quiere decir que no tenga cierto fondo comprometido y emocional. Habla de la crisis y de sus consecuencias pero mantiene un cariz divertido sin dejar de lado los sentimientos y la ternura. Se la podrá tachar de bienintencionada pero el bienestar, las buenas vibraciones, la sensación de satisfacción que aporta a quien la ve y la sonrisa en la boca que no desaparece en todo el metraje es algo que no ofrecen, ni mucho menos, todos los largometrajes que pasan por la cartelera.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_EL GRAN BAÑO_Benoît Poelvoorde, Guillaume Canet y otros

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  ©  TF1 Film Production, Les Productions du Trésor, Studio Canal, VOO. Cortesía de Flins y Pniculas. Reservados todos los derechos.

 

El gran baño

Dirección: Gilles Lellouche

Guion: Ahmed Hamidi, Julien Lambroschini y Gilles Lellouche

Intérpretes: Mathieu Almaric, Guillaume Canet, Benoît Poelvoorde

Música: Jon Brion

Fotografía: Laurent Tangy

Duración: 122 min.

Francia, 2018

¿Qué estoy haciendo con mi vida? – Crítica de “Juliet, desnuda” (2018)

Al poco de empezar la película vemos a Annie sentada en su despacho. Dirige el museo marítimo de una pequeña localidad costera de Inglaterra. Está preparando una exposición y encuentra una foto muy antigua, en blanco y negro, en la que aparecen dos parejas jóvenes en la playa. La escena le intriga. Me pregunto qué habrá sido de ellos, exclama. En el último tercio de metraje esta secuencia encuentra su eco en otra realmente maravillosa. En plena exposición Annie se topa frente a la instantánea con Edna. La anciana de pelo canoso le explica con mucha gracia que ella es la morena de la izquierda y que la otra chica era su hermana y que habían conocido a esos dos muchachos aquel verano. George, el que aparece a su lado, era un pelín lanzado. Ojalá yo lo hubiera querido, pero lo rechacé. Pensé, Edna, nunca puedes equivocarte si no haces algo, las cosas que haces te meten en problemas. Y aquí estoy, a los 84 años y sin haber tenido un solo problema en toda mi puñetera vida. Maldita sea.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_JULIET DESNUDA_Rose Byrne con la foto de las bañistas

Lo que escucha activa un clic en su cabeza. Esta reflexión sobre el paso del tiempo, y lo que hacemos (o no) o lo que deberíamos hacer con él, forma el corpus de la tesis que sostiene un relato que toma como macguffin narrativo a una pareja en la que Annie, la parte femenina, cercana a la cuarentena y tras tres lustros de relación, comienza a plantearse que aquello se ha estancado en una estabilidad acomodada en la rutina y la monotonía y que es necesaria una renovación o una evolución hacia otro escenario. Más que nada porque ella ha dejado (casi) de tener vida propia ya que las pasiones de su media naranja han colonizado la suya. El susodicho tiene un blog en el que analiza obsesivamente la obra y los misterios de un cantante semi desconocido de rock alternativo desaparecido desde 1993.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_JULIET DESNUDA_Rose Byrne y Chris O´Dowd

La crisis sentimental, el discurrir de la existencia y el mirar hacia atrás para descubrir si lo que hemos hecho con ella ha merecido (o sigue mereciendo) realmente la pena, combinado con chaladuras llevadas al límite como el fútbol o la música, son conceptos que aparecen invariablemente en la obra de Nick Hornby. Esta cinta, adaptada de su novela homónima, recoge esos mismos temas recurrentes que ya se trasladaron a la gran pantalla en Fuera de juego o la estupenda Alta Fidelidad.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_JULIET DESNUDA_Ethan Hawke, Rose Byrne y Chris O´Dowd

Lo realmente original en este filme reside en el desarrollo de este planteamiento a través de un extraño triángulo amoroso en el que la admiración, rayando en el fanatismo, de la parte masculina por otro hombre se transforma en un posible interés afectivo de su pareja por ese mismo tipo. Lo que sucede durante ese proceso, sumado a conceptos como la maternidad latente o la paternidad ausente y al deseo de la protagonista de quitar el pause de su vida para seguir adelante, provoca nuestra adhesión inquebrantable a un trabajo en la línea del mejor cine independiente.

Manu Zapata_El cine (de estreno) fácil de leer_vivazapata.net_JULIET DESNUDA_Rose Byrne bici

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos

Copyright imágenes  ©  Bona Fide Productions, Apatow Productions, Rocket Science, Los Angeles Media Fund. Cortesía de Diamond Films. Reservados todos los derechos.

 

Juliet, desnuda

Dirección: Jesse Peretz

Guion: Eugenia Peretz, Jim Taylor y Tamara Jenkins, a partir de la novela homónima de Nick Hornby

Intérpretes: Rose Byrne, Chris O´Dowd, Ethan Hawke

Música: Nathan Larson

Fotografía: Remi Adefarasin

Duración: 97 min.

Reino Unido, Estados Unidos, 2018

A %d blogueros les gusta esto: