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Crítica de “12 años de esclavitud” (2013)

13 diciembre, 2013

El recién fallecido Nelson Mandela le contaba a John Carlin al principio de El factor humano que una de las bases en las que se apoyaba el apartheid para mantener la situación de superioridad de la minoría blanca en Sudáfrica residía en la educación. Mantenían a la mayoría negra alejada de cualquier resquicio de alfabetización para que no tuviese la posibilidad de acceder a empleos que le pudiesen permitir igualarse a ellos, viéndose obligada a realizar trabajos sin cualificación como sirvientes o empleados de los blancos a lo sumo y alejados de las zonas residenciales donde las casas están rodeadas de muros y vallas electrificadas. Este es uno de los axiomas que en Sudáfrica tomaron directamente de la esclavitud que se produjo en Estados Unidos durante los siglos XVIII y XIX y que trataba de que ningún esclavo pudiese aprender a leer ni a escribir porque eso le podía abrir una ventana a sublevarse contra su amo y a acceder a la libertad.

grupo de esclavos      

12 años de esclavitud comienza, precisamente, a mediados del siglo XIX, en una plantación donde un capataz enseña a un grupo de esclavos negros, entre los que se encuentra el protagonista, la forma de cortar y limpiar la caña de azúcar que allí se cultiva. Parecería una historia al uso, otra más de las que Hollywood nos tiene acostumbrados a ver, de no ser porque la estructura se trunca enseguida para volver mediante un flashback a la vida anterior de Solomon, una vida familiar como ciudadano libre en el norte. Steve McQueen narra, con esta película, una historia distinta a lo que desde la gran pantalla se nos había enseñado hasta ahora, la de un hombre libre y cultivado secuestrado y vendido por un negrero como esclavo.

cena más abierto mejor

El cine ha intentado explorar a través de diferentes géneros lo que significaría para el hombre blanco sufrir en su propia piel el hecho de estar sometido a otros por razón de su raza, mediante la ucronía en White man´s burden (Atrapado) o de la ciencia ficción en El planeta de los simios, con desigual fortuna, todo sea dicho. 12 años de esclavitud, al contrario que estos dos filmes, esta basada en un hecho real y cuenta con un protagonista negro. Curiosamente es, sin habérselo propuesto de antemano, la película que ha conseguido que el espectador blanco empatice completamente con esta situación.

Lupita suplica

La inacabable retahila de elogios que ha venido jalonando la carrera de este trabajo tanto en festivales como en los diferentes premios de la crítica estadounidense te pone en guardia a la hora del visionado y ya desde el minuto uno empiezas a buscar la supuesta maestría que atesora la cinta. Al no atisbar nada que la haga especial, que la haga sobresalir claramente de la calidad media de los productos que nos llegan del otro lado del charco, uno puede empezar a ponerse nervioso. Craso error. La impaciencia en este caso es muy mala consejera porque el relato de 12 años de esclavitud comienza a construirse desde una sólida base y va creciendo a medida que avanza el metraje, consiguiendo calar en el público de forma impactante.

FASSBENDER Y EJIOFOR

La indiferencia de los esclavos negros ante el sufrimiento de otros en su misma situación por temor a las posibles represalias, el verse obligados a luchar por lo suyo porque el hecho de intentar hacer algo por los demás pondría en peligro su propia vida y su propia superviviencia supone un puñetazo en el estómago del espectador. De poner un espejo enfrente de esta película devolvería el nítido reflejo de lo más bajo en lo que puede caer el hombre, del horror y la barbarie de someter al otro por considerarlo inferior, del verse obligado por las circunstancias a vender su alma para sobrevivir, algo que hace sentir impotencia a quien lo contempla y que resulta, cuanto menos, de difícil digestión para estómagos sensibles.

fassbender y Ejiofor cruel

El trazo firme de Steve McQueen dibuja unos personajes ricos, llenos de matices en su complejidad que elevan sin duda ninguna la calidad del filme. No se trata de un protagonista sin tacha o de malvados de cartón piedra al uso. Estos últimos esencialmente son despiadados y egoístas, pero dejan atisbar algún rasgo que podría suavizar esa maldad. Precisamente ese rasgo de posible humanidad es el que acentúa mucho más su crueldad en el momento en que surge. El retrato que hace Michael Fassbender de un caprichoso esclavista resulta escalofriante. McQueen fue, precisamente, quien lo proyectó a la escena internacional regalándole personajes al límite como el terrorista en huelga de hambre de Hunger o el oscuro Brandon Sullivan, obsesionado con el sexo, de la perturbadora, aunque magnética, Shame. No se quedan atrás un magnífico Chiwetel Ejiofor camino del Oscar que soporta sobre sus fornidos hombros todo el peso de la narración ni una Lupita Nyong´o por la que soltaremos más de una lágrima, bien sea de rabia o de pesar.

imagen bonita de lupita

Por cierto, en este caso no va a haber ningún problema con esas voces disonantes que aparecen a veces diciendo que el director no está capacitado para contar determinado tipo de historias relacionadas con los negros porque en este caso Steve McQueen, además de compartir nombre con el mítico intérprete de La gran evasión, es de raza negra. Ahora por lo único por lo que se le podrán tirar al cuello es por ser un británico que se mete donde no le llaman. A pesar de todo el realizador londinense no se arredra a la hora de mostrar la violencia inherente a una narración que gira en torno a la esclavitud pero tiene la medida adecuada para no recrearse en lo truculento, a pesar de lo cual ciertas escenas, necesarias por otra parte, resultan demoledoras.

Sinceramente creo que te habría gustado esta película tal y como está construida, así que, va por ti, Madiba.

Ejiofor, la cara del sufrimiento

 Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes © 2013 Regency Enterprises, River Road Entertainment, Plan B, New Regency, Film 4. Cortesía de De A Planeta. Reservados todos los derechos.

 

12 años de esclavitud

Director: Steve McQueen

Intérpretes: Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender, Lupita Nyong´o

Duración: 134 min

Estados Unidos, Reino Unido, 2013

 

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From → Estrenos

2 comentarios
  1. 12 años de esclavitud es un película en verdad merecedora de un Oscar, su dramatismo es muy bueno, tiene una gran historia.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, Norman.

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